¿Qué fue el escándalo de Watergate?

¿Qué fue el escándalo de Watergate?

¿Qué fue el escándalo de Watergate?

La década de 1970 fue una época turbulenta y el gobierno estadounidense se vio sacudido por numerosos escándalos. El más famoso e influyente fue el infame escándalo de Watergate, que derrocó una presidencia y provocó un cambio político importante. Este escándalo tuvo un impacto tan grande en la cultura estadounidense que hasta el día de hoy los escándalos a menudo se describen con el sufijo '-gate', tomado de 'Watergate'. Pero, ¿qué sucedió realmente durante este evento que cambió el mundo?



Preparando la escena

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En el verano de 1972, el primer mandato de Richard Nixon como presidente de los Estados Unidos estaba llegando a su fin. Estaba llevando a cabo una feroz campaña de reelección contra el demócrata George McGovern, que tenía un apoyo político considerable. Esto fue en medio de la participación de Estados Unidos en la Guerra de Vietnam, que había causado profundas divisiones en la sociedad. La victoria de Nixon estaba lejos de estar asegurada.



El robo

Aproximadamente a las 2:30 am del 17 de junio de 1972, cinco hombres fueron arrestados en el complejo Watergate, una gran colección de edificios de oficinas, apartamentos y un hotel. Su objetivo específico era una suite en uno de los edificios de oficinas que estaba alquilando el Comité Nacional Demócrata. Lo que al principio pareció ser un simple allanamiento se complicó rápidamente cuando se hizo evidente que estaban robando información política.

Vínculos con la administración de Nixon

En los días que siguieron al arresto, se hizo evidente que no se trataba de un robo habitual. Uno de los hombres afirmó estar afiliado a la CIA. Otro trabajó como guardia de seguridad para el Partido Republicano. También había un cheque de caja de $ 25,000 para la campaña de Nixon que había sido depositado por uno de los ladrones. La administración de Nixon rápidamente negó cualquier participación o conocimiento del complot, pero los periodistas e investigadores sospecharon y siguieron investigando.



Las cosas comienzan a desmoronarse

En octubre de 1972, el FBI había descubierto que el complot era mucho más grande que un simple robo. Los investigadores habían descubierto pruebas de espionaje político generalizado vinculado a la administración Nixon, incluidas escuchas telefónicas en las oficinas de opositores políticos y otros robos de materiales confidenciales. Nixon también había acordado pagar importantes sumas de dinero a los ladrones de Watergate, implicándolo directamente en el crimen.

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Una victoria aplastante

A pesar del escándalo que se estaba gestando, Nixon fue reelegido con éxito en noviembre de 1972. Recibió alrededor del 60 por ciento de los votos. Durante este tiempo continuó negando públicamente su participación en el escándalo, alegando que si había ocurrido algo ilegal, él no estaba al tanto. Por un tiempo, pareció que las cosas le iban a salir bien.



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Una investigación continua

Sin embargo, otros no estaban dispuestos a dejar pasar las cosas. Los investigadores continuaron trabajando silenciosamente entre bastidores y los periodistas continuaron utilizando todas sus habilidades para realizar investigaciones independientes. Dos de los reporteros más tenaces fueron Bob Woodard y Carl Bernstein del Washington Post, quienes más tarde ganarían un premio Pulitzer por su trabajo. Recibieron gran parte de su información de una figura misteriosa conocida como Garganta Profunda para preservar su anonimato. Más tarde se confirmó que se trataba de Mark Felt, quien en ese momento era director asociado del FBI.

Más abusos de poder

El mal comportamiento de Nixon no terminó con su reelección. Mientras el FBI continuaba investigando, trabajó con algunos de sus principales ayudantes para involucrar a la CIA en su nombre. Esperaba que los agentes de la CIA pudieran obstruir la investigación del FBI lo suficiente como para que se detuviera, manteniéndolo a salvo de la acusación, el enjuiciamiento u otras consecuencias. Sin embargo, este plan fracasó y ahora el FBI tenía cargos más serios que investigar, ya que usar a la CIA para beneficio personal era un abuso grave de los poderes presidenciales.

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El principio del fin

A medida que salían a la luz más y más prácticas ilegales y poco éticas en la administración de Nixon, Nixon comenzó a entrar en pánico. En un evento conocido como la Masacre del sábado por la noche, de manera repentina y unilateral abolió la oficina del fiscal especial que lo investigaba y despidió a Archibald Cox, el abogado a cargo de la investigación de Watergate. Su fiscal general y el fiscal general adjunto dimitieron en protesta y el Congreso comenzó a tomar medidas para destituirlo de su cargo.

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Cintas y pruebas

A fines de 1973 y principios de 1974, los tribunales y el Congreso comenzaron a ordenar a Nixon que entregara pruebas. Además de unas 1.200 páginas de memorandos internos y otras comunicaciones, tuvo que entregar incontables horas de cintas. Nixon tenía la costumbre de registrar casi todo lo que ocurría en la Casa Blanca, lo que proporcionaba a los investigadores mucha evidencia en su contra. Estas cintas se convirtieron en una broma popular en la cultura pop debido a su interpretación a menudo poco halagadora de Nixon. Un ejemplo clásico es una broma en muchas versiones de la canción de Arlo Guthrie 'Alice's Restaurant', en la que Guthrie bromea diciendo que Nixon debe haber borrado una parte de una cinta donde había estado escuchando la versión original de la canción.

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Acusación y dimisión

En 1974, el Congreso inició el proceso de acusación formal de Nixon. Eso implica un proceso específico establecido en la Constitución mediante el cual el Congreso puede presentar cargos formales contra un funcionario electo y, si el funcionario es declarado culpable, puede castigarlo. Los castigos pueden incluir la destitución del cargo, que era el plan del Congreso para Nixon. El Comité Judicial de la Cámara de Representantes aprobó los primeros artículos del juicio político en julio, y estaba casi garantizado que Nixon finalmente sería condenado. En lugar de pasar por ese proceso, renunció formalmente a la presidencia el 8 de agosto de 1974, lo que efectivamente puso fin a la investigación en su contra. El vicepresidente Gerald Ford prestó juramento como presidente el mismo día. Un total de 69 personas fueron acusadas contra ellos durante la investigación de Watergate, y 48 fueron condenadas por diversos actos delictivos.

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